Rubén Bonifaz Nuño

Rubén Bonifaz Nuño
 

Necesidad

Todo hombre crea a Dios
a su imagen y semejanza
desde el páramo de las rocas, los astros, y los soles
todos, todos los hombres, frente a lo que no tiene carne
frente al erizo de la existencia piensan, sienten
quieren buscar a otro, a otro
que esté con él con sus lágrimas de pensamiento
y sus brazos para sostener algo que se desploma
y buscamos, esperamos, otras manos que nos ayuden
otros dedos, otra carne que se nos junte
para vivir en este sucio paraíso.

 

 
 

Rubén Bonifaz Nuño nació en Córdoba, Veracruz, en 1923. La formación humanística lleva a Rubén Bonifaz Nuño hacia una poesía de síntesis en que se concilian el rigor clásico y las palabras en libertad, el oscuro y muchas veces atroz universo náhuatl y la tradición grecolatina. Ese decidido afán de restaurar lo clásico en medio de la realidad de nuestros días se logra en plenitud en sus libros de madurez, cada uno de ellos un solo gran poema unitario, por más que los fragmentos tengan su valor propio aparte del que poseen en el conjunto. Dueño de excepcional sabiduría técnica, ha afinado la versificación hasta crearse sus propias modalidades estróficas y una sintaxis peculiar que debe tanto a la poesía escrita como al lenguaje coloquial. El idioma dócil y tenso se ciñe con la misma precisición al canto de la cólera o la ternura, la esperanza o la melancolía, el amor o la soledad sin remedio. Cada nuevo libro de Bonifaz Nuño rectifica y mejora al anterior. Lo prosigue también, y así su obra toda logra una continuidad, una coherencia sin monotonía como muy pocas veces se ha presentado en la lírica mexicana.

Su producción poética de 1945 a 1971 fue recopilada en De otro modo lo mismo, poesía 1945-1971 (1978), su producción posterior, en Versos, 1978-1994 (1996), ambos publicados por el Fondo de Cultura Economica. Ha traducido del latín y del griego a Ovidio, Catulo, Lucrecio y Homero, entre otros.