La última hora es la mejor del día
Traducción de Francisco J. Uriz
La última hora es la mejor del día.
Para todo es demasiado tarde y demasiado temprano.
Bien podría ser que soy feliz,
pero también podría ser el mucho tabaco,
me marea, y a mí no me importa nada:
Porque de todos modos la cabeza me dolera por la mañana,
ya que se me ocurre que incluso tú podrías morir.
El poema en el que he trabajado toda la tarde
no hace más que humear como un viejo quinqué.
Vacío el cenicero y salgo a mear.
Cada día termina todo.
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